Entre el 3 y el 6 de julio se prevé un período de heladas severas en gran parte de la región. Ante este escenario, compartimos algunas recomendaciones para minimizar el impacto de las bajas temperaturas sobre los cultivos, la producción ganadera y los equipos utilizados en el campo.
Trigo: una oportunidad si las condiciones acompañan
En cultivos de trigo con perfiles de humedad adecuados, las bajas temperaturas pueden resultar beneficiosas, favoreciendo el desarrollo del sistema radicular y contribuyendo al control natural de algunas plagas.
Ganadería: atención al rodeo

El frío extremo incrementa los requerimientos energéticos de los animales, por lo que es importante asegurar una correcta alimentación y un adecuado suministro de agua.
Además, se recomienda controlar las aguadas para evitar su congelamiento, ya que esta situación puede provocar deshidratación y aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias, como neumonías.
Tecnología: revisar el consumo de Starlink
Quienes utilizan Starlink en establecimientos rurales deben tener presente que, durante episodios de heladas o escarcha, la antena puede activar automáticamente su sistema de descongelamiento, incrementando el consumo de energía.
En instalaciones alimentadas mediante paneles solares, es recomendable verificar la disponibilidad energética para asegurar un correcto funcionamiento del sistema.
Drones agrícolas: cuidados para las baterías
Las bajas temperaturas también requieren precauciones al momento de operar drones agrícolas.
Antes de cada vuelo se recomienda:
- Mantener las baterías protegidas del frío y transportarlas en un lugar resguardado.
- Utilizar el sistema de precalentamiento, si el equipo dispone de esta función.
- No despegar con baterías frías, ya que esto puede reducir la autonomía, provocar caídas de voltaje y afectar el rendimiento del dron.
- Iniciar el vuelo de manera progresiva, evitando aceleraciones bruscas durante el primer minuto para permitir que la batería alcance su temperatura óptima de funcionamiento.
Un correcto cuidado de las baterías contribuye a mejorar la seguridad operativa, optimizar el rendimiento y prolongar su vida útil.
La prevención también forma parte de una buena producción
La planificación y la adopción de medidas preventivas permiten reducir riesgos y afrontar de mejor manera las condiciones climáticas extremas. Ante el pronóstico de bajas temperaturas, realizar controles y tomar recaudos con anticipación puede marcar la diferencia en el desempeño de los cultivos, el rodeo y los equipos de trabajo.
